· 8 min de lectura · Equipo Asisa
La deducibilidad de los seguros de salud no ha aumentado con carácter general en España a fecha de 5 de agosto de 2026. La novedad está en Bizkaia, donde un anteproyecto presentado el 12 de junio de 2026 propone una deducción del 20 % sobre las primas, con una base máxima de 1.500 euros por persona asegurada y un límite de 300 euros. La medida todavía debe aprobarse para ser aplicable.
En el régimen común, la principal ventaja fiscal relacionada con el seguro de salud se produce cuando la empresa paga la póliza como parte de la retribución flexible o como beneficio social. La normativa del IRPF establece que las primas satisfechas por la empresa para cubrir al trabajador, su cónyuge y sus descendientes están exentas de tributación hasta 500 euros anuales por persona. Para personas con discapacidad, el límite asciende a 1.500 euros por persona. (boe.es)
Esto no equivale a que una familia pueda descontar directamente de su declaración el precio de una póliza contratada por su cuenta. La exención se aplica a una prima satisfecha por la empresa y afecta a la consideración de esa cantidad como retribución en especie. Si se superan los límites, el exceso tributa como rendimiento del trabajo.
Para una familia de cuatro miembros, una empresa podría cubrir hasta 2.000 euros anuales sin generar retribución en especie, siempre que la cobertura alcanzase a las cuatro personas y se respetasen las condiciones legales. En 2026, el ahorro real dependerá del tipo marginal del trabajador, de la forma de instrumentar la retribución y de la política interna de la empresa.
Para las familias, la propuesta puede mejorar el coste neto de una póliza si entra en vigor en los términos anunciados. La clave será distinguir entre el precio de la prima y el ahorro fiscal: una póliza de 1.500 euros no costaría necesariamente 1.200 euros, sino que permitiría aplicar una deducción de hasta 300 euros en el IRPF correspondiente al ejercicio en que fuese aplicable.
Antes de contratar o cambiar de seguro en 2026, recomendamos revisar cinco aspectos:
En otras comunidades autónomas, pueden existir deducciones por determinados gastos sanitarios, pero no debe darse por hecho que las primas de un seguro médico sean deducibles. Por eso, antes de incorporar una cantidad en la declaración de la renta, conviene consultar la normativa autonómica del ejercicio correspondiente.
También podemos valorar opciones de Asisa adaptadas a distintos presupuestos familiares y utilizar el seguro de salud para familias para contrastar coberturas, copagos y servicios antes de tomar una decisión.
La reforma de Bizkaia puede reforzar el interés de las empresas por ofrecer seguros sanitarios como parte de su propuesta de valor para atraer y fidelizar talento. La ventaja no se limita al posible ahorro fiscal del empleado: un seguro colectivo puede integrarse en una política de beneficios sociales, con condiciones negociadas para un grupo de trabajadores y sus familiares.
En el régimen estatal, la exención de 500 euros por persona permite diseñar fórmulas de retribución flexible con un coste fiscal potencialmente inferior para el empleado. La empresa debe documentar correctamente quién es la persona asegurada, qué importe se abona, cómo se refleja en la nómina y qué parte supera, en su caso, el límite exento previsto para 2026. (sede.agenciatributaria.gob.es)
Desde el punto de vista presupuestario, las compañías deben analizar el coste total y no solo la prima inicial. En febrero de 2026, Cinco Días recogió estimaciones de incremento del gasto médico corporativo en España cercanas al 9 % para 2026, por encima de la previsión de inflación general citada en ese artículo. Esto hace especialmente importante negociar bien las renovaciones, revisar el uso de las coberturas y comparar alternativas antes de cancelar o ampliar una póliza. (cincodias.elpais.com)
Para una pyme, puede ser más eficiente empezar con un seguro colectivo básico y permitir ampliaciones voluntarias. Para una empresa mediana o grande, puede tener sentido estudiar una póliza con diferentes niveles de cobertura, servicios de salud digital y programas de prevención. En ambos casos, recomendamos revisar el tratamiento contable y fiscal con una asesoría.
La Diputación Foral de Bizkaia presentó el 12 de junio de 2026 un anteproyecto de Norma Foral de Medidas Tributarias con incentivos vinculados al bienestar físico y emocional de las personas trabajadoras. Entre las medidas anunciadas figura una deducción del 20 % sobre las primas de seguros sanitarios, con una base máxima de 1.500 euros por asegurado y un límite anual de 300 euros. (efe.com)
El cálculo sería sencillo: una persona que pagase 1.000 euros de prima durante el ejercicio 2027 podría aplicar una deducción de 200 euros, siempre que el texto se aprobase sin cambios y cumpliese los requisitos definitivos. Si la prima alcanzase 1.500 euros, la deducción máxima sería de 300 euros. Pagar más de esa cantidad no elevaría el beneficio fiscal, porque la base estaría limitada.
Conviene subrayar que se trata de una propuesta territorial, no de una reforma estatal aplicable a todas las familias españolas. El anteproyecto debía pasar por el Consejo de Gobierno Foral y después por las Juntas Generales de Bizkaia. Por tanto, en agosto de 2026 no podemos presentar esta deducción como un derecho consolidado ni extenderla a comunidades autónomas distintas del territorio vizcaíno.
El mercado español combina compañías especializadas, grupos aseguradores diversificados y entidades con una fuerte presencia en colectivos profesionales. Entre las marcas relevantes se encuentran Asisa, SegurCaixa Adeslas, Sanitas, DKV, Mapfre, FIATC y Aegon, entre otras. La elección no debe basarse solo en la notoriedad de la marca, sino en la red médica disponible, la modalidad de contratación, los límites de reembolso y la evolución de la prima.
Según Unespa, en los datos publicados el 20 de enero de 2026, las primas del ramo de salud alcanzaron 13.443 millones de euros al cierre de 2025, con un crecimiento interanual del 11,43 %. El dato confirma el peso del seguro sanitario dentro del negocio asegurador, aunque no significa que todas las pólizas ni todas las compañías hayan aplicado la misma evolución de precios. (unespa.es)
En este contexto, Asisa ofrece alternativas para particulares, familias y empresas, con diferentes niveles de cobertura y modalidades de acceso asistencial. Sanitas, Adeslas, DKV, Mapfre y otras aseguradoras compiten con propuestas diferenciadas en servicios digitales, cuadros médicos, reembolso y seguros colectivos. Una comparación neutral debe analizar prestaciones equivalentes y tarifas correspondientes a 2026, porque comparar solo el importe mensual puede llevar a conclusiones incompletas.
El supuesto aumento de la deducibilidad de los seguros de salud no es todavía una medida estatal general. A fecha de 5 de agosto de 2026, la novedad concreta es el anteproyecto de Bizkaia, que plantea una deducción del 20 % de las primas, con un máximo de 300 euros por persona asegurada. Para el resto de España, continúa siendo fundamental la exención de hasta 500 euros por persona cuando la empresa paga el seguro dentro de una fórmula válida de retribución en especie.
Para ahorrar en salud, familias y empresas deben separar tres decisiones: elegir coberturas adecuadas, negociar el precio de la póliza y comprobar el tratamiento fiscal aplicable en 2026 o en el ejercicio en que entre en vigor cada medida. En Asisa podemos ayudarte a valorar opciones de seguro de salud con una visión centrada en la protección y el control del presupuesto.
No. A fecha de 5 de agosto de 2026, es una propuesta incluida en un anteproyecto de Bizkaia. No se aplica con carácter estatal ni puede extenderse automáticamente a otras comunidades autónomas.
La prima está exenta de IRPF hasta 500 euros anuales por persona asegurada. El límite asciende a 1.500 euros por persona con discapacidad, según el artículo 46 del Reglamento del IRPF.
Con carácter general, no existe una deducción estatal por las primas de un seguro de salud individual contratado directamente por una familia. Deben revisarse las deducciones específicas de la comunidad autónoma correspondiente.
Debe analizar la prima total de 2026, el número de personas aseguradas, las coberturas, los copagos, las carencias, el cuadro médico, la renovación y el tratamiento fiscal y contable de las cantidades abonadas.